El Órgano Barroco de Abades

El Órgano Barroco de Abades

El Órgano de la Iglesia de San Lorenzo Mártir de Abades fue construido en 1698 por Pedro Liborna Echevarría. Es el primer órgano de la provincia de Segovia con la lengüetería de fachada y de los primeros de estilo Barroco.

El Órgano Barroco de Abades

Otra gran novedad es que permite disponen de dos registros o timbres diferentes en un solo teclado, lo que suple la necesidad de tener dos teclados, propiciando el desarrollo de una práctica musical conocida como "tañer partido". Una última novedad es la extensión del teclado en 45 notas y cuatro octavas completas.

La caja del órgano de Abades es un ejemplo de retablismo barroco. Está construido en madera de pino y su exuberante talla y colorido es muestra del espíritu de la época. Su arquitectura es sencilla, con un cuerpo bajo a modo de pie, y un cuerpo alto, con cinco castillos de tubos y una coronación ornamentada con motivos vegetales.

Como era frecuente en la época, la caja quedó sin decorar esperando mejores tiempos para la economía de la parroquia.

La pintura actual que se aprecia tras la restauración, se sitúa a finales del siglo XVIII, habiéndose empleado para ello la técnica del temple sobre una preparación en yeso. Los fondos están decorados con jaspeados y colores lisos en tonos rojizos, ocres, verdes y azules.

El órgano tiene 13 palmos, es decir su caño mayor en la fachada tiene una medida de 2.5 metros. Consta de un teclado de 45 notas, con siete registros en la mano izquierda y nueve en la derecha. Cuenta con 618 tubos siendo el mayor de 2.5 metros de altura y 0.15 metros de diámetro, y el más pequeño de 0.12 metros de longitud por 0.05 metros diámetro. Los tubos están realizados en una aleación de estaño y plomo.

 Para hacer sonar todos esos tubos, el instrumento tiene un fuelle que produce viento con una presión y caudal constante y suficiente, siendo el secreto la caja que distribuye el viento a cada tubo. Por medio del secreto, el teclado y los registros, el organista gobierna la emisión del sonido de los tubos, y de esa conjunción de ingenios surge la música.

Después de trescientos años de historia, el Órgano de Abades se encontraba inútil para su uso, enmascarado bajo varias capas de pintura verde, cubierto de polvo y con su tubería dañada. Sin embargo sus elementos internos estaban intactos, gracias en gran medida al mimo con el que los diferentes organistas le mantuvieron hasta los años 80 en que enmudeció y el Sr. Dimas tuvo que dejar su gran órgano barroco por uno eléctrico de pequeñas dimensiones, para amenizar las celebraciones.

Gracias a la labor de restauración llevada a cabo por el Ayuntamiento de Abades a través del programa europeo PRODER desarrollado por AIDESCOM, nuestro órgano vuelve a sonar y a mostrarse tal como era en sus orígenes, deleitando nuestros oídos en los diferentes conciertos que se realizan a lo largo del año y engrandeciendo las celebraciones litúrgicas, porque como dice el dicho, quien reza cantando reza dos veces.

 

D. Joaquin Lois
Organero